La Práctica del Método OMIARO

CAPÍTULO 2

La Práctica del Método OMIARO


La experiencia del método OMIARO es práctica. Propone un set de ocho plantillas a lo largo de seis fases para organizar el proceso y disfrutar los resultados. El objetivo es aprender haciendo algo diferente con la información que se trabaja. 

La práctica de cada plantilla responde a las necesidades y problemas comunes de los estudiantes: dificultad de la comprensión lectora, falta de estímulo de la imaginación creativa y el razonamiento, problemas de expresión verbal, vocabulario escaso, necesidades de mejorar la redacción y los conocimientos gramaticales; en conclusión, OMIARO busca atender las deficiencias en las habilidades lingüísticas.

Durante la aplicación del método se perciben cambios en el aprendizaje. Al principio no es fácil modificar hábitos mentales y actitudes conductuales, ya que es un proceso que requiere tiempo y perseverancia. Sin embargo, con práctica la experiencia de aprendizaje es más fácil y enriquecedora.

Cada fase tiene acciones y metas. El proceso consiste en convertir en texto las prácticas y los resultados. Las escrituras quedan disponibles a la lectura de los demás. Cuando otras personas leen nuestros textos podemos enseñar, capacitar, recibir retroalimentación y brindar apoyo. Esta experiencia nos gratifica, porque servimos a otros. Además, la participación y el aprendizaje se fortalecen cuando aprendemos cooperativamente. El estudiante experimenta un cambio positivo, el mayor anhelo de los docentes. En palabras de Albert Einstein: “El aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información.”

Esta experiencia práctica favorece el desarrollo de la inteligencia emocional porque permite ejercer la autonomía, fomenta la solidaridad y la cooperación, fundamentales para la construcción de relaciones interpersonales e intrapersonales.

Los docentes, padres de familia y toda la comunidad educativa son agentes que acompañan el proceso. Especialmente hoy, con apoyo de las nuevas tecnologías, la labor de quienes educan es orientativo. Juntos trabajan para desarrollar y liberar el potencial de los estudiantes, ejerciendo una educación para la vida.